Las palabras cobran sentido cuando se relacionan con algo que un niño puede ver, tocar o hacer. La cocina, un paseo o un cuento pueden iniciar una aventura.

Empieza por lo cercano

Elige tres objetos. Nómbralos, describe su color o forma y usa cada palabra en una frase. Deja que tu hijo invente una frase divertida. En otro idioma, conecta la palabra con el objeto.

Crea una costumbre alegre

Juega a «veo, veo» en el desayuno. Pon una etiqueta en la caja de juguetes. Vuelve a un cuento conocido y busca una palabra nueva. Hazlo breve y conectado con sus intereses.