Un pequeño logro puede ser contar un objeto más, pedir ayuda o decidir intentarlo otra vez. Hay muchos momentos que merecen atención antes de llegar a la respuesta.

Describe lo que has visto

Prueba: «Has revisado cada bloque» o «Has encontrado otra forma de ordenarlos». Estas observaciones ayudan al niño a reconocer lo que ha hecho y qué estrategia puede repetir.

Deja que el niño guíe

Ofrece dos actividades y deja que elija un objetivo pequeño. Termina con: «¿Qué quieres probar la próxima vez?». El siguiente paso debe ser lo bastante pequeño para resultar atractivo.